Entradas en análisis: una inversión de perspectiva
En la clausura del Congreso de la AMP de 2004, Jacques-Alain Miller menciona en sus conclusiones una inversión de perspectiva que la última enseñanza de Lacan introduce en lo que decimos sobre la transferencia. Tradicionalmente afirmamos que “el sujeto supuesto saber es pivote de la transferencia. Me parece que el último Lacan dice lo contrario: la transferencia es soporte del sujeto supuesto saber. Dice más bien que lo que hace existir el inconsciente como saber es el amor”1.
Para decirlo de otro modo, es el amor el que hace existir el inconsciente como saber. O, aún, para decirlo en otros términos que pertenecen al mismo registro: la condición de posibilidad del análisis es creer en el síntoma, es creer que la escisión del sentido y de lo real se puede superar.
Miller recuerda que la cuestión del amor, a partir del seminario XX, Aún, adquierió una promoción especial porque el amor es lo que hace mediación entre los S1, el enjambre (essaim) de los “unos” solos. El inconsciente real no existe como saber. Para que devenga un saber, para hacerlo existir como saber, hace falta el amor: un psicoanálisis demanda amar a su inconsciente. Es el único medio de hacer, de establecer una relación entre S1 y S2: S1––>S2. Porque en el estado primario tenemos “unos” separados, disyuntos: (S1(S1(S1…))) . Entonces, un psicoanálisis demanda amar a su inconsciente para hacer existir no la relación sexual, sino la relación simbólica.
Es la transferencia como amor la que hace presente el inconsciente como legible, en tanto interpretación, en tanto “sujeto-supuesto-saber”. Es para un sujeto bajo transferencia que el síntoma asume el estatuto de manifestación del inconsciente. Nuestro sujeto supuesto saber es un sujeto supuesto saber que presupone el amor
Vicente Palomera es miembro de la ELP y AMP.
Notas:
- Miller, J.-A. «Una fantasía». El psicoanálisis nº9, noviembre de 2005, p. 19. ↑