Fragmentos de «Niños terribles y padres exasperados»
Sommer-Dupont, Valeria, Vanderveken, Yves (coord.), Enfants terribles et parents exaspérés, Navarin Éditeur, Paris, 2023.
“Acoger como rasgo de “una- equivocación” los diversos desórdenes, perturbaciones, desde el momento en que son atrapados por el discurso, y permitir así que estos significantes se emitan hacia otros significantes. Es la invención del inconsciente o sentido freudiano, aún vigente. La otra maniobra – que podemos designar con una palabra que Lacan toma prestada del pequeño Hans – ‘consiste en utilizar una palabra para un uso distinto de aquel para el que fue hecha, la arrugamos un poco, y es en ese arrugamiento donde reside su efecto operativo’”.
Ibid., p, 21. Daniel Roy
“Se forma un vínculo durante este primer intercambio, gracias al hecho de que mi interés se centra en lo que le molesta a él y no al Otro”.
Ibid., p. 51. Mathilde Madelin
“En el consultorio del analista, en una sesión, en una institución, el espacio de la una-equivocación debe abrirse y preservarse. Esta nueva definición del inconsciente por parte de Lacan va de la mano del nuevo nombre que le dio al sujeto en esos años: cuerpo hablante. Ved cómo el niño en su vida cotidiana, en determinados lugares, es sólo un cuerpo: agitado y por tanto a disciplinar. Qué lejos de ser evidente es la idea de hablarle, de dirigirse a él, de darle voz. El analista encuentra aquí su lugar: ‘acoger el cuerpo hablante, acusar recepción de la una-equivocación con respeto, pero también, de la buena manera, a través de la interpretación, indicar al Otro que conviene aprender a comportarse. Cuando este Otro es incoherente y desgarrado, cuando deja al sujeto sin brújula y sin identificación’”*.
*Esta cita de Zuliani incluye al final una referencia de Miller : Miller, J.-A., « L’enfant et le savoir », en Daniel Roy (Coord.), Peurs d’enfants, Paris, Navarin, 2011, p. 19.
Ibid., p. 65. Éric Zuliani
“Al final de la entrevista, su madre le pregunta: ‘¿Cómo dijimos que nos íbamos?’. ‘¡Nos vamos en crisis!”, dice maliciosamente Enya. (…) Esta proyección, ‘Nos vamos en crisis’, por un lado, atestigua la forma en que Enya y sus padres están atrapados en un movimiento hacia la crisis y, por otro lado, señala un pasaje hacia el significante: al haber podido ser nombrado, el goce de la crisis familiar queda algo mermado”.
Ibid., p. 75. Morgane Léger
“Se trata entonces de perturbar el problema, de exasperar el lenguaje, de apoyarse en la falta. A través de la interpretación – impulsada por el deseo del clínico – se da forma sintomática a los pesares del hablante”.
Ibid., p. 143. Valeria Sommer-Dupont
“Al principio, escuchar el significante papá provoca esta repetida afirmación de Mathieu: ‘Mi papá hizo tonterías, fue castigado por la policía’. Su cuerpo se congela cuando dice eso. Estas son las palabras elegidas por su madre para hablarle de la situación. Cuando le pregunto a Mathieu: ‘¿Cuáles son las tonterías?’, se dispersa. No insisto y sólo le pregunto si tiene miedo. Él responde: ‘Sí, hace ruido’. Luego revela sus miedos: los de los monstruos de su habitación, los leones, los cocodrilos y los dinosaurios, y teme ser devorado”.
Ibid., p. 145. Isabelle Magne
“Durante los dos primeros años de seguimiento, el ruido caracterizó la llegada de Henri. Para entrar en mi oficina, canta a todo pulmón, su madre se ríe. Al ir a buscarlo le digo que sé que está ahí, que me gusta que cante; sí, pero menos fuerte.
‘Sí, pero menos fuerte’ son palabras que pronuncio habitualmente para limitar el goce del niño, como el de su madre. Después de varias reuniones, empieza a subir las escaleras en patines, tan ruidosos como peligrosos. Viene durante varias semanas con sus patines y, ante mi repetida invitación, sosteniéndolos en la mano. Henri trae una sucesión de objetos de casa: scooter, bicicleta sin pedales y bicicleta. Pero también otros objetos, menos ruidosos, por los que me intereso, la transferencia se establece así”.
Ibid., p. 155. Solenne Daniel
“En su discurso es su hermana la que es un año y medio mayor y no él, como indica el estado civil. Espontáneamente, el hijo produce este “lapsus” en una especie de fenómeno de transitivismo.
Esta identificación imaginaria con el otro está, como indica Lacan, en la base de la “regresión tópica, en el estadio del espejo”, con consecuencias agresivas y violentas en la familia y en la escuela. Es un lapsus muy “hablante”. ¡De repente aparece este chico completamente “hermanizado”! Recordemos de esta viñeta clínica, además de que el análisis comienza con el uno por uno de la transferencia, que este sujeto queda perplejo ante este “error””.
Ibid., p. 186. Jean-Robert Rabanel
“Una práctica fuera de sentido no es una práctica sin interpretación. No es la interpretación en nombre del sentido, sino el detalle, la atención y la localización devuelven, en cierto modo, al sujeto su ‘mensaje en forma invertida’. Lana no está sola en la fabricación de estas bolas, la psicoanalista está allí, ella participa en el evento y le reenvía algo a esta niña. El trabajo es elevado al rango de significante: eso quiere decir algo pero manteniendo el fuera de sentido del asunto. Esto permite a Lana liberarse de todo lo que le han puesto sobre la espalda: prácticas de comportamiento y todo lo demás”.
Ibid., pp. 203-4. Laurent Dupont
Traducción : Rosa Vázquez. Miembro de la ELP y AMP. No revisada por los autores.