“Entonces, en un psicoanálisis…

“Entonces, en un psicoanálisis (…) sabemos que no se trata (…) de curar; se trata de interpretar, es decir, de leer en los síntomas el mensaje de deseo que ocultan”.

Miller, Jacques-Alain. “Salir de la edad del padre”.
Freudiana 97, 2023, p. 14.

 

No hay inicio de un análisis sin creencia en el síntoma. Cuando un paciente adviene analizante hay una transformación del malestar en síntoma, y en él un deseo surge como pregunta candidata a “dejarse” analizar. Entonces, el sujeto bajo transferencia compone el texto y sus interrogantes que hacen parte del propio síntoma. Saber leer(lo) atañe a la interpretación.

La posibilidad de interpretar, de leer el mensaje de deseo que el síntoma contiene, parte del presupuesto que hay un saber inconsciente. Se recorta aquí una clara diferencia entre el psicoanálisis y las terapias psi que buscan la curación del malestar.

El deseo no es una cuestión biológica ni es sinónimo de la voluntad yoica. El deseo es asunto del inconsciente, no se deja atrapar, de ahí que escape al propio sujeto. Se encuentra en el fantasma y éste no es simple de abordar; pues entre el sujeto y el objeto hay un abanico de sutilezas y rarezas para explorar.

El análisis es el lugar donde situar la excentricidad del deseo, la incertidumbre sobre la verdad en juego que interviene en el síntoma. En su recorrido, será necesario tomar a cargo el extravío, la confusión a la que el propio deseo conduce embrollándose, en algunos puntos y momentos, con la fijeza del goce infalible. Es común que un analizante se pregunte: ¿qué hay más de deseo o de goce en esto que llevo a cabo? Sin duda que consentir a zarandear este cuestionamiento no es una cuestión de curación. Es una elección ética.

Rosa Godínez es miembro de la ELP y AMP.