El Psicoanálisis, una clínica diferencial
El Psicoanálisis establece una clínica particular definiéndola como una Clínica diferencial, desde Freud y Breuer hasta Lacan.
Freud discutió la nominación de las enfermedades en la particularidad del psicoanálisis, discutió las neurosis obsesivas arrancándola de las monomanías que había descripto Esquirol y rebatiendo las premisas de Pinel, Falret y Magnan. Con Breuer y Charcot, discutió la etiología de las histerias y con Jung y Bleuler, la clínica diferencial entre la demencia precoz y la esquizofrenia.
Lacan va a retomar esta tradición diferencial freudiana en el campo de las Neurosis y Psicosis, y discute con Henry Ey, para establecer los mecanismos fundamentales de causación de una y otra. Lacan establecerá lo “diferencial”, como un concepto propio del significante, para someterlo no solo al principio del desarrollo de la libido, que estableció Abraham, sino bajo el concepto de estructura.
En la correspondencia de Freud con Jung1, en las cartas 22 y 25 Freud centra la cuestión de la discusión de la clínica diferencial. En la 22, Freud establece la clínica diferencial entre la paranoia, la histeria y la esquizofrenia. En la 25 Freud insiste en la pertinencia para la psicosis de la paranoia y no de la demencia precoz. En la paranoia se trata de un retorno en lo real y en la demencia precoz, se juega en el propio cuerpo.
En la carta 22, Freud precisa la relación entre lo simbólico con lo real a partir de la paranoia. Recordemos que en esta carta Freud utiliza, el término “Verwerfung”, que no es aún, un concepto, pero si, un antecedente importante, para el sentido que le dará Lacan posteriormente. Estas indicaciones permiten precisar que en la neurosis hay retorno en lo simbólico y no en lo real, mientras que en la psicosis, el retorno es en lo real y no en lo simbólico.
Lacan en el Seminario III2, Las Psicosis, señala la diferencia entre paranoia y esquizofrenia coincidiendo con la respuesta de Freud al texto de Jung sobre la demencia precoz.
Esta breve historización sirve para recordar la tradición diferencial de la clínica psicoanalítica, aunque el rasgo singular que caracteriza esta clínica está por un lado en una clínica singular, como una forma de respuesta al “no hay relación sexual” y por otro, en lo que podríamos llamar, la cuestión etiológica.
Jacques Alain Miller en el texto sobre Causa y Consentimiento3, retoma en cierto sentido el escrito que Lacan había escrito en el 46, Acerca de la Causalidad Psíquica y en los capítulos VIII (el Estatuto del Trauma) y en el capítulo X (Entre la Causa y la Ley)4 redefine este rasgo diferencial de la etiológica freudiana.
En la carta 98 a Fliess, del 30/5/96, Freud5 establece las “Cuatro Etapas de la Vida y la Etiología”, considerando el excedente sexual del trauma y su potencial patologizante, que mantiene hasta la carta 139, del 21/9/97 en la que abandona la teoría del trauma y cuestiona la dificultad de distinguir entre verdad y ficción en el inconsciente preanunciando la irrupción del fantasma.
Lacan reformula la teoría del trauma que establecía la causa histórica sexual y adhiere a esa Historización Primaria. Sin embargo, el primer trauma, será el “Einziger Zug”, (el rasgo unario) la relación del sujeto con el significante del lenguaje. El trauma no acontece al sujeto, lo funda. El trauma comporta un encuentro con lo real y será redefinido, posteriormente como “Trouma”6 como agujero, inherente a nuestro ser. Por eso, habrá causa sólo, de lo que cojea. Para Freud, la etiología de la causa es del orden de lo no realizado y de la relación con un objeto perdido. Para Lacan, es un resto de las cuatro causas aristotélicas, Finalidad, Eficiencia, Forma y Materia, a la que se agregará lo accidental, dividido entre el Automaton y la Tyche, cuya función será un encuentro fallido, el traumatismo.
De esta forma se inaugura una nueva teoría de la causalidad, que tendrá en cuenta la emergencia de lo no fenoménico de la elaboración del “objeto a” que operará a través de la metonimia deslizándose hacia la “ a–causa del deseo “y después hacia una pura letra, una “x” , la cosa en sí, una incógnita singular que llevará al Uno por Uno y a la diferencia absoluta, donde se encuentra el verdadero carácter diferencial de la sintomatología psicoanalítica. La nueva clínica que introdujo un nuevo síntoma, el síntoma psicoanalítico y un nuevo instrumento de tratamiento, la interpretación.
Estas breves notas son solo para precisar que el valor diferencial de la clínica psicoanalítica es la forma de ordenar las repeticiones singulares de las modalidades del Otro goce que interesa al psicoanálisis.
Oscar Strada es miembro de la ELP y de la AMP.
Notas:
- Freud-Jung. Correspondencia. Ed. Trotta, 2013, Madrid. ↑
- Lacan, Jacques. Seminario 3. Las Psicosis. Ed. Paidós, Barcelona 1984, p. 12. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Causa y Consentimiento. Ed. Paidós. Bs. As., 2019, pp. 131 y 171. ↑
- Lacan, Jacques. Acerca de la Causalidad Psíquica, Escritos I. Ed. XXI, México , caps. VIII y X. ↑
- Freud, Sigmund: Correspondencia con Fliess. Ed. Amorrortu, Bs. As., 2008, pp. 198 y 283. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Op. Cit., p. 138. ↑