Hacer un lugar al niño en la transferencia
El encuentro con los padres es lo primero que se produce al inicio del tratamiento con un niño. Por lo común, se dirigen a las entrevistas empujados por la urgencia, la desorientación y el imperativo escolar. Envueltos en el discurso del bienestar, la motivación y el control de las emociones negativas, se acercan a la búsqueda de fórmulas universales para la crianza y estrategias –tips– para aplicar en la educación de sus hijos. Sin responder a este imperativo, el psicoanalista maniobra la introducción en el espacio familiar orientado hacia la instauración de la transferencia con la pareja parental, en todas sus variantes actuales, y con el niño.
En esta operación está presente, por un lado, la implicación (o no) de los adultos en aquello que aqueja al descendiente. Allí es necesario, desde la apertura, un trabajo sobre el sentido que tomarán los padres en la dirección de la cura1 y sobre las posibilidades en cada miembro de la familia de asumir una posición de responsabilidad subjetiva en el seno de esta institución social. Si bien desde los postulados freudianos está presente en el discurso la sobrestimación infantil de los progenitores2, en la actualidad es esencial localizar en la subjetividad parental su intromisión en la vida del niño. Desde esta vertiente se busca la posibilidad de situar los entresijos de la novela familiar, localizar los significantes amos e introducir alguna pregunta sobre el síntoma del niño. Será en este plano donde se instituye la suposición de un saber y el lugar del Otro bajo la fórmula del SsS desarrollada por Lacan.
La cuestión del objeto en la entrada en análisis
Es precisa, al mismo tiempo, la lectura del analista sobre las condiciones de amor instauradas en ese conjunto, ya que determinarán la constitución de la transferencia. Dichas condiciones serán las que se pondrán en juego en el desplazamiento de las investiduras libidinales. Sobre la elección del analista como objeto particular, Miller puntúa que “la cuestión de la elección de objeto es lo que suele omitirse en la problemática de la entrada en análisis”3. Hay en la pareja parental, que se corresponde con la representación significante del par S1 – S2, una prohibición elemental a partir de la que se elaboran las condiciones de la elección de objeto. Estas condiciones de amor elaboradas en el seno de la familia teñirán el sesgo libidinal de la transferencia, situarlas será fundamental para estar advertido de qué tipo de objeto pulsional surge en este lazo del niño con el Otro analista. “Al instalarse la transferencia el niño acepta un partenaire nuevo”4, un nuevo objeto situado en el exterior del conjunto de los objetos de la familia. Un Otro curioso que juega, conversa, se calla, consiente; otras veces, interpreta con un no5.
En este último punto de la interpretación como un alivio frente a Otro invasivo, Eric Laurent se refiere al niño como condensador de goce. Lo cual nos sumerge en una cuestión fundamental que habrá que tener presente respecto a los padres, desde el comienzo del tratamiento: que lo que está en juego es el no-saber sobre lo traumático de la sexualidad en la relación del sujeto con el goce que se formulará a partir del imposible de la relación sexual entre el hombre y la mujer, que podremos reemplazar por los significantes NP y DM, para evitar imaginarizar estos lugares lógicos más allá de las formas más variadas que pueda tomar una familia cualquiera.
En la clínica con niños, esos secretos de goce que serán huellas en el inconsciente y que, tal vez, un paciente traerá algún día a modo de su historia familiar, están operando en la estructuración del sujeto que viene al análisis aquí y ahora. ¿Qué trae el niño al análisis? Trae su malestar, sus objetos, su cuerpo inquieto, sus vociferaciones, su mutismo, sus pesadillas, sus juegos, sus trampas, sus rayajos y dibujos… Trae a sus padres también. Situar de qué sufre, qué lugar para ese sujeto en la familia, si representa el síntoma de la pareja parental, si queda atrapado en el fantasma de la madre o si encarna un rechazo primordial6 será una ardua tarea desde la ética del psicoanálisis al inicio del tratamiento.
Carolina Martini es miembro de la ELP y la AMP.
Notas:
- Miller, Jacques-Alain. “Observaciones sobre los padres y causas”, Introducción al método psicoanalítico. Paidós, Buenos Aires, 1997, cap. VI. ↑
- Freud, Sigmund. “La novela familiar en la vida del neurótico”, Obras completas, Tomo IX. Amorrortu, Buenos Aires, 2009. ↑
- Miller, Jacques-Alain. “Los padres en la dirección de la cura”, Causa y Consentimiento. Paidós, Buenos Aires, 2019, p. 282. ↑
- Laurent, Eric. “Reflexiones sobre el autismo”, Hay un fin de análisis para los niños. Colección Diva, Buenos Aires, 2003, p. 156. ↑
- Ibid., p. 164. ↑
- Lacan, Jacques. “Nota sobre el niño”, Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2018. ↑