Preguntamos a… Mónica Unterberger “Saber hacer con lalengua”
La afirmación que Lacan ofrece en Aún 1: (…)”el inconsciente es testimonio de un saber en tanto que en gran parte escapa al ser que habla” se ajusta a lo que podría decir de mi experiencia con la escritura.
Mientras el saber es el resultado de una elucubración sobre lalengua, el ser que habla, sólo – y no es poco decir-, da testimonio de ese saber, sin saber de qué está hecho y a qué sirve.
Y siguiendo esa lógica, y a Lacan, el inconsciente es un saber, una habilidad, un savoir-faire con lalengua.
Añadamos: un escrito, articula allí lo que va más allá de lo que el ser que habla soporta en un saber enunciado.
Ejemplo de ello es la poesía, el decir poético, la prosa poética cuando el cristal de la lengua alcanza a prestarse- si puedo decirlo así-, a lo que la palabra solicita encarnar. El riesgo común siempre es el fallar en la repetición de su equivocar.
Aunque, no dudamos que el esfuerzo de poesía es un saber hacer con lalengua, lo es “en tanto (…) que rebasa con mucho aquello que puede darse cuenta en nombre del lenguaje” 2.
La experiencia de mi escritura, antes que voluntad, es imposición jubilosa y a la vez, errancia entre lo que se quiere escribir, lo que ya se escribió y lo que no logra escribirse pero aspira a encontrar las palabras para decir lo que se escapa a todo ser que habla.
Investiga el amor: afecto, júbilo, nobleza, impedimento, hasta pasión.
Si algo singular emana de un decir, hace ocurrir a una obra alcanzar su meta: la de satisfacer algo que escapa a todo enunciado y pasa a ese más allá de lo decible rozando algún enjambre de saber insábido.
Escribir, es provocar una transferencia que haga resonar el tambor de una verdad que toca al ser afectado de inconsciente.
Por ser ello un saber, Lacan dice 3 “que éste (saber) se estructura en una cohabitación especifica (…)que tiene la mayor relación con el amor”.
Esa experiencia, yace en toda transferencia. Es la que hace que un poema, una obra llegue a destino: lo que yace en toda transferencia. Lo que hace de causa de esa transferencia.
De eso van esas Cartas… llevan incluido su destinatario, en tanto lo que causa al ser sujetado al significante que lo representa.
Mi experiencia con la escritura: una solución, el hallazgo inaugural de una otra satisfacción : ordenar lo imprevisto como condición y oferta a un goce a la deriva, insabido y manifiesto.
En el poemario Cartas de amor y ausencias,4 (2015), resuena aún la emoción tierna que allí palpita y el saber que hay puertas cerradas también a la escritura, que se detiene y ya no atraviesa todo, como yo quería creer.
Hay un borde, cerrado, que no cede. Borde que es orilla, litoral contra el cual se choca sin remedio, para intentar, una y otra vez, cazarlo con la letra .
Otra experiencia, la de análisis, que resulta de toda nobleza del deseo, enseña que puede dar voz y letra a un saber que no se sabe.
Dos experiencias de escrituras, al fin y al cabo, que van más allá de los enunciados del lenguaje, y renuevan el objeto que causa al sujeto.
Esas, son, me parece las que pueden ampliar la estrechez del horizonte en cuyo caldo se cocina el ser que habla y que goza sin saber para quien trabaja.
Mónica Unterberger es miembro de la ELP y la AMP.
Notas:
- Lacan, J., Aún. Seminario 20. Editorial Paidós, p. 167. ↑
- Lacan, J., id. ant. p. 167. ↑
- Lacan, J., id. ant. p. 174 .↑
- Unterberger, M., Cartas de amor y ausencias. Editorial Lituralia , 2015. ↑

Marta Maside es miembro de la ELP y la AMP.