Freud indica que hay que esperar a la instalación de la transferencia para interpretar1. Ella puede ser un obstáculo como también la condición de éxito y posibilidad de un tratamiento psicoanalítico. En tanto obstáculo, estará al servicio de la represión o de la certeza que por ejemplo puede tornarse erotomaníaca. Por eso, Gil Caroz indica que tanto para la clínica estructural como para una clínica borromea - sabiendo que ellas no se anulan entre sí- “es prácticamente imposible pensar a quién me estoy enfrentando sin pasar por una clasificación”2. Las entrevistas preliminares permiten no solo orientarse en un sentido clínico sino también sopesar la aceptación o no de un potencial paciente en el dispositivo. En este trabajo desplegaremos algunas cuestiones sobre la ‘interpretación y transferencia’ respecto al umbral que se juega en las entradas en análisis de sujetos abonados al inconsciente.
A partir de una pormenorizada crítica sobre las derivas y malentendidos teóricos por parte de la ortodoxia analítica, Lacan hizo hincapié en el obstáculo en cuanto al uso de la transferencia cuando fue transformada en contratransferencia, indicando que si bien: “Es verdaderamente muy difícil para un analista no ser aspirado (…) narcisísticamente en el discurso del (…) analizado”, éste no debe responder en la transferencia desde el eje imaginario o sugestivo3. Para evitar estos enredos ubicó el análisis del analista - es decir su formación sobre lo que no tiene forma- la función deseo del analista y el control.
Sabemos que la transferencia acompaña la búsqueda de un analista. El amor se juega desde el inicio en los divinos detalles cuya lógica podrá desvelarse en el devenir del análisis. De allí que la elección de un analista no sucede sin transferencia ni por azar.
Lacan señaló en varios momentos la importancia de esperar la transferencia para dar una interpretación4. En el 67’ con un estilo casi bíblico nos dirá que al comienzo del psicoanálisis está la transferencia5. Y Miller por su parte señala que “Hay que esperar su consolidación” antes de desencadenar la potencia de la interpretación6.
En las entrevistas preliminares se desplegarán los primeros elementos del síntoma, los dichos del malestar. De ese enjambre de S1 imaginarios se podrán extraer algunos cuyo eco localiza un goce, apuntando así a la localización e implicación subjetiva sobre el sufrimiento. Pero aún habrá que verificar si el efecto de ese señalamiento produce la responsabilidad subjetiva o no.
Dar el tiempo para la instalación del sujeto supuesto saber, es verificar la disposición del sujeto para asociar, si puede o no considerar que hay una causa desconocida sobre aquello que lo aqueja, un enunciado indecible como causa del síntoma. En definitiva: “asegurarse que el paciente candidato sea capaz de aportar un texto para leer”7. No hay comienzo de análisis sin la creencia que el síntoma dice algo, ni sin la suposición necesaria a un saber inconsciente. El sujeto supuesto saber es el pivote desde el que se articula la transferencia, desde el inicio hasta su final8.
Pero si bien la espera activa y orientada antes mencionada es importante, la función de la interpretación en las entrevistas preliminares no es menor. Es allí donde la interpretación toma la delantera a la transferencia. Pues no hay entrada en análisis sin la intervención del analista, sin una interpretación que señale un equívoco, un lapsus, un S1, que permitirá enlazar una cadena significante con un S2. La interpretación del analista no agrega sentido al que ya trae el paciente no es hermenéutica. Se trata con ella de movilizar el estado original del sujeto en su relación con el goce.
La transferencia -redefinida por Lacan- es una interpretación. El inconsciente ya acude a la cita con la interpretación de un real, pero eso sólo no basta, hace falta el acto analítico. El deliryo de identidad que el sujeto trae consigo, requiere de la maniobra de un analista sobre el goce que porta la materialidad significante. Una entrada en análisis pasa por cierta renuncia a la unicidad yoica tan actual hoy, en pos de una división subjetiva. Es salir del sí mismo autónomo para pasar por el Otro.
“El concepto de interpretación es solidario al concepto de inconsciente que tenga el analista”9 nos advierte Miller. Apuntar a la resonancia es posible desde el primer encuentro si el analista mismo ha ganado en libertad al haber tomado la suficiente distancia del propio peso del sentido. Entonces la interpretación, orientada por lo real, investida por el analista con su tono, su voz, su mirada o incluso su silencio, perturbará la defensa, hará existir el inconsciente transferencial, movilizará algo del cuerpo para que se inicie la partida10.
E. Laurent nos señala la figura del analista “que sigue”, sigue los significantes del analizante. También habla de ser “disruptivo” con ese orden previo que porta el sujeto11. Y cuando lo real se presenta refractario a la interpretación- algo que también parece común hoy- la mejor posición que nos indica Lacan en la clínica del parlêtre es la de hacerse incauto de lo real pero sin concordar con él, “la paciencia es la actitud que se impone frente a lo real”12. Es lo que respondió Miller a unos jóvenes analistas que conversaron con él.
Patricia Tassara es miembro de la ELP y la AMP.
Notas:
- Freud, Sigmund. “La iniciación del tratamiento”, Biblioteca Nueva, Tomo II, Madrid, 1981, pp 1671-1672. ↑
- Caroz, Gil. “Les diagnostics dans la pratique. Au départ de la rencontre avec un sujet , il est quasiment impossible de penser le à qui ai je affaire sans en passer par une classification”. Présentation du colloque Uforca 2024. ↑
- Lacan, Jacques. “Conferencia en Ginebra sobre el síntoma”, Intervenciones y Textos 2. Editorial Manantial, Bs. As., 2001, p. 119. ↑
- Lacan, Jacques. Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Editorial Paidós, Bs. As., 1990, p. 136 ↑
- Lacan, Jacques. “Proposición del 9 de octubre de 1967”, Otros Escritos. Editorial Paidós, Bs. As., 2012, p. 265. ↑
- Miller, Jacques Alain. Donc. La lógica de la cura. Editorial Paidós, Bs. As., 2011, p. 285. ↑
- Ibid., op. cit., p. 288. ↑
- Lacan, Jacques. Proposición del 9 de octubre de 1967, op. cit., p. 266 ↑
- Miller, Jacques Alain. “La palabra que hiere”, Revista Freudiana nº64, 2000. ↑
- Miller, Jacques Alain. La experiencia de lo real en la cura. Paidós, Bs. As., 2003, p. 136. ↑
- Laurent, Eric. “Disrupciones del goce en las locuras bajo transferencia”, Revista Virtualia nº 36, 2018. ↑
- Miller, Jacques Alain. Presentación del libro “El nacimiento del Campo Freudiano”, realizada el 10 de junio de 2023. ↑