citas bibliográficas

Urgencias subjetivas en instituciones

“Hubo una disrupción, un acontecimiento, una situación, un evento, un pensamiento, que hizo que lo que funcionaba con cierta homeostasis deje de hacerlo. Lo que permitía decidir por un sentido para el sujeto deja de marchar. La urgencia subjetiva es, como el trauma, lo que agujerea el funcionamiento, es el agujero que contacta con lo real”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

“Subjetivar una urgencia es en primer lugar hacerla pasar al estado de sujeto para luego, dependiendo de las estructuras, obtener una puntuación, aislar los puntos de certeza del sujeto para que encuentre un alivio”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

Ya el primer encuentro en la urgencia es inaugurar un tiempo de ver, proponer una pausa de trabajo que permitirá, si se consiente a ello, a un tiempo de comprender para quién está en un momento de concluir apresurado”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

“Se trata de apostar de entrada a la construcción de un síntoma, para lo cual tenemos que aclararnos cuál es el problema a trabajar, ponerlo a hablar, hacer existir un antes y un después, tiempo propio de la urgencia. Apuntamos a producir, a aislar un significante privilegiado que aparece en el decir, algo ilegible que comienza a hacerse legible. La condición es que a partir de esa lectura se pueda hacer una experiencia diferente con la palabra”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

“Durante el rápido tratamiento en la urgencia surge lo imprevisible, el inconsciente como sujeto, disruptivo como el fenómeno que lo trajo, pero con el sello del analista que autoriza a su despliegue. La fugacidad de su producción implica ya un modo de crear la versión terapéutica de la precipitación”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

“Nuestra hipótesis se centra en ubicar la urgencia subjetiva como el tiempo característico del psicoanálisis aplicado, en tanto momento posterior a la urgencia pura y simple y el consentimiento responsable del sujeto a toda elaboración posible de la precipitación primera”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

“Se trata de la apertura a la contingencia, tal como entendemos de la propuesta de J.-A. Miller de estar atentos tanto a lo que reenvía a la verdad, en una precipitación lógica, como a la precipitación en la mentira que la verdad puede vehicular. Quedaría entonces para otra oportunidad ubicar las modalidades de concluir una urgencia, especialmente cuando se demuestra que en una mayoría de casos ésta se transformará en el prolegómeno de una demanda de análisis”.

Seldes, Ricardo. “La urgencia del psicoanálisis aplicado”.
Virtualia
nº 18.

 

"Entendemos que la urgencia concluye no sólo cuando se rearma la cadena y se restituye al Otro, sino cuando algo del real en juego es tocado. Si el analista invita a quien está en urgencia a construir un relato, que posibilite armar una trama ligando S1-S2, se tratará de producir un decir en el cual pueda estar concernido."

Ochoa de la Maza, María Selika y otros autores. "Clínica de la urgencia subjetiva".
X Congreso Internacional de Investigación y Práctica en Psicología.
XXV Jornadas de Investigación. XIV Encuentro de Investigadores
en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología.
Universidad de Buenos Aires, 2018, p. 555.

 

“Hay crisis en el sujeto cuando las capacidades simbólicas se ven desbordadas por un real devastador. El hundimiento de todos los referentes identificatorios desencadena un sufrimiento agudo, iniciando un sentimiento de urgencia en un contexto de angustia, de desamparo absoluto o de cólera violenta.”

Monribot, Patrick. “De la crisis devastadora al síntoma.
¿Qué tratamiento hoy en día?”

 

“El tema de fondo, la cuestión candente ante la urgencia en el parlêtre es cómo pasar de la crisis al síntoma, puesto que se trata de encontrar un cuarto elemento, el síntoma, para anudarlo con los otros tres registros, Real, Simbólico, Imaginario, para que pueda garantizar la solidez del nudo ternario. Es el síntoma el que puede asegurar la estabilidad psíquica en cada uno de nosotros y que no cesa de estrechar el frágil nudo, siempre aflojándose de manera espontánea.”

Monribot, Patrick. “De la crisis devastadora al síntoma.
¿Qué tratamiento hoy en día?”

 

“Es cada vez más imprescindible que el equipo de tratamiento familiar, conquiste territorio, construya interrogantes, contradicciones, hipótesis, interpretaciones y se los presente a otras instituciones […] porque cada vez hay discursos más fragmentados que cosifican al niño como objeto de control, objeto de observación, objeto de protección… y ese forzamiento da a lugar a su exclusión. El niño no va a poder responder a las exigencias que se le plantean.”

Mantilla, Margarita. “El Equipo de Tratamiento Familiar:
otras formas de trabajar con familias”. El Psicoanálisis nº22, p. 55.

 

“El espejismo de la verdad, del que solo cabe esperar la mentira (lo que cortésmente llamamos resistencia), no tiene otro término que la satisfacción que marca el fin del análisis. Siendo que dar esa satisfacción es la urgencia que preside el análisis, interroguemos como alguien puede consagrarse a satisfacer esos casos de urgencia.”

Lacan, Jacques. “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”,
Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 600-601.

"El sujeto de nuestro tiempo demanda el efecto terapéutico rápido, es decir que no haya espera entre la causa y el efecto: es lo que recibimos generalmente como urgencia subjetiva (...) si la causa es del inconsciente, demandar la no espera es imposible, lo cual permite entender de otro modo por qué Freud planteaba que el efecto terapéutico es por añadidura."

Bassols, Miquel. "Encontrar la causa". Virtualia.
Revista digital de la Escuela de la Orientación Lacaniana, núm. 14,
enero/febrero 2006.

 

“La pulsión siempre es la experiencia de una urgencia subjetiva en relación al tiempo infinito del lenguaje. Respecto a la pulsión, (…), siempre estamos demasiado atrasados o demasiado adelantados. Ese “demasiado” que habita el cuerpo hablante es lo que se hace presente en toda experiencia traumática que motive la urgencia subjetiva”.

Bassols, Miquel. "El cuerpo hablante y sus estados de urgencia". Virtualia.
Revista digital de la Escuela de la Orientación Lacaniana, núm. 32,
julio/agosto 2016.

 

“Prácticamente toda la constelación de fenómenos que aparecen en la urgencia subjetiva puede reducirse a dos órdenes clínicos emplazados en la estructura, fenómenos clínicos que no engañan: la certeza y la angustia."

Belaga, Guillermo. “Equipo de urgencias subjetivas”. Virtualia,
Revista digital de la EOL, núm. 14, febrero 2006.

 

“La urgencia es un modo de entrada en la experiencia analítica. O bien es un modo que puede provocar la experiencia analítica misma. La urgencia existe, tenemos el testimonio de los sujetos que lo demuestran por el hecho que se presentan a la experiencia analítica.”

Miller, Jacques-Alain. “Efectos terapéuticos en la experiencia analítica”,
Del síntoma al fantasma y retorno. Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 326.

 

“Entonces se trata de tomar al paciente desde ese punto de la urgencia subjetiva, no era cuestión de hacer un diagnóstico diferencial de entrada, sino de considerarlo una urgencia subjetiva en tanto aparece en relación directa con un vacío, un pánico que tiene que ver con un real, al que hay luego que construirle una defensa.”

Belaga, Guillermo. “Trauma y angustia subjetiva: teoría y clínica”, Logos 4.
Grama Ediciones, Buenos Aires, 2006, p. 74.

 

“Entonces esta urgencia subjetiva me parece que es una presentación del sufrimiento actual ligado a coordenadas de época, y así uno podría estudiar el Otro del psicoanálisis que es la sociedad.”

Belaga, Guillermo. “Trauma y angustia subjetiva: teoría y clínica”,
Logos 4. Grama Ediciones, Buenos Aires, 2006, p. 78.

 

“No está claro que el paciente de la urgencia subjetiva es un paciente del psicoanálisis, no está claro que se vaya a resolver con una clínica bajo transferencia; pero sí está en el horizonte, el producir un sujeto dividido que pueda interrogarse sobre cómo llevar esas coordenadas, que pueda interrogarse sobre sus dichos, sobre esa matriz singular que lo ha construido.”

Belaga, Guillermo. “Trauma y angustia subjetiva: teoría y clínica”,
Logos 4. Grama Ediciones, Buenos Aires, 2006, p. 92.

“En lo que respecta a comprender al paciente, privilegio del psicoanálisis sobre la psiquiatría, se trata de lo contrario […] no se debe prejuzgar el significado ligado a un significante [...] Cuando el paciente nos dice que tiene depresión, haciendo él mismo el diagnóstico, ¿qué quiere decir? No debemos imaginarnos haber comprendido lo que la “depresión” quiere decir.”

Miller, Jacques-Alain. “Psicoanálisis y psiquiatría”, Elucidación de Lacan,
Charlas Brasileñas. EOL-Paidós, Buenos Aires, 1998, p 169.

 

“Creer [que el sujeto quiera su propio bien] es un preconcepto […] que muchas veces lleva a los psiquiatras a querer el bien del enfermo. Respecto de eso, es necesario mantener distancia, evaluar el motivo en el deseo de “terapeutizar” a las personas que no lo piden. Es querer imponerles nuestro propio síntoma.”

Miller, Jacques-Alain. “Psicoanálisis y psiquiatría”, Elucidación de Lacan,
Charlas Brasileñas. EOL-Paidós, Buenos Aires, 1998, p 175.

 

“Nada creado que no aparezca en la urgencia, nada en la urgencia que no engendre su rebasamiento en la palabra”.

Lacan, Jacques. “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”,
Escritos 1. Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2002, p. 235.

 

“Hacerse partenaire-síntoma de una queja o una demanda […] supone inventar el lugar que lo permite [poniendo] en juego su palabra y su cuerpo. A este precio, en un dispositivo que abre al despliegue del discurso analítico, es posible esperar efectos de transferencia, apaciguamiento, tratamiento de los fenómenos de cuerpo. Reencontrar la orientación en una vida quebrada. Estos son auténticos efectos analíticos”.

Matet, Jean-Daniel. “El psicoanálisis, la locura y las expresiones actuales del mal-estar”, AA. VV. La conversación clínica. Grama ediciones, Buenos Aires, 2020, p 35.