citas bibliográficas
Comienzos de análisis en niños y adolescentes
"El saber que tiene el niño no es de semblante, es decir, un saber artificial elevado a discurso sobre la misma matriz que el discurso de la Universidad. El saber del niño es un saber auténtico, ya sea sabido o no sabido que se inscribe en el discurso analítico. Diría la palabra "respeto". En el discurso analítico el saber del niño es respetado. El niño entra en el discurso analítico como un ser de saber y no solamente como ser de goce. Su saber es respetado como el de un "sujeto de pleno ejercicio", porque es sujeto de pleno ejercicio y no "sujeto por venir" tal como es para los ojos de la pedagogía. Es un saber respetado en su conexión con el goce que lo envuelve, que lo anima, y que se funde con él. "
Miller, Jacques-Alain y otros . Los miedos de los niños.
Paidós, Buenos Aires, 2017, p. 19.
Miller, Jacques-Alain; Interpréter l`enfant. Peurs d´enfants.
Navarin. Paris, 2011, p. 18.
"Si denunciamos en exceso la incuria de sus progenitores, situamos nosotros mismos al niño en esa posición de ser el objeto, posición de la que sufre. Cuanto más acentuamos la carencia del padre o los estragos de la madre, más enfrentamos al niño a la ferocidad del ideal, y más le mantenemos en una posición de objeto"
Malengreau, Pierre. La práctica psicoanalítica y
su orientación. Gredos, Madrid, 2013, p. 172.
"Los niños de los que nos ocupamos se enfrentan, como todo el mundo, con algo imposible de soportar, y podemos considerar ciertos comportamientos como dotados del mismo valor que un síntoma. Están en el lugar de algo que no se puede decir. Para estos niños, tienen lugar de respuesta. Lo cual significa, concretamente, que ellos ya están trabajando"
Ibid., pp. 178-179.
“Sucede que los niños no piden venir a hablar de sus dificultades cuando los padres lo desean. Ellos rechazan la ayuda que se les propone, a menudo por culpabilidad, o porque no quieren ser el objeto causa de la demanda”
Bonnaud, Hélène. El inconsciente del niño: del síntoma
al deseo de saber. Gredos, Barcelona, 2014, p. 91.
“Las entrevistas preliminares permiten evaluar esta demanda del niño y adaptar las modalidades del encuentro con el analista. Aunque no siempre es posible construir un encuentro a partir del modelo clásico del analista y del niño-analizante.”
Ibid., Id.
“En el análisis con los niños, la interpretación y el acto se sitúan a menudo como una construcción. El analista interpreta traduciendo para el niño lo que este quería decir o saber.”
Ibid., p. 92.
“Para que haya análisis, es preciso entonces que el analista haya permitido la entrada en este dispositivo de palabra y que haya abierto la vía hacia el desciframiento del síntoma.”
Ibid., Id.
“La modalidad transferencial de un niño suele exigir una operación de sustracción de goce pendiente a realizar en lo que es puesto en juego en transferencia. Los síntomas de entrada en un niño son una respuesta al vacío, pero del lado de lo que no cesa de escribirse como suplencia de la falta en el Otro”
Iglesias, Haydee. “El saber en la salida de una cura”, Psicoanálisis con niños.
Centro pequeño Hans, Atuel, Buenos Aires, 1995, p. 109.
“[...] el psicoanalista debe poder decir sí antes de decir no, para ayudar al sujeto en su lengua en su manera de bien decir lo que pasa en su cuerpo, de encontrar su fórmula que le permitirá separarse del goce que antes podía conducirlo a lo peor. [...] podemos ayudar al adolescente a articular su ser con el par significante. No ese par que viene del Otro parental, que él rechaza, sino ese que puede inventar él mismo, y no solo, en presencia de una cosa esencial: el cuerpo vivo del psicoanalista.”
Lacadée, Philippe. “El anudamiento de la imagen del cuerpo
y de la lengua en la adolescencia.” Conferencia pronunciada en la NEL-Bogotá y transmitida a todas las Sedes, Delegaciones y Grupos asociados, como parte del Seminario de Formación Lacaniana,organizado por la NEL.
Sesión de 1 de agosto de 2015.
“La entrada del niño en el discurso analítico le ofrece la posibilidad de leer su síntoma no sólo como un querer decir sino fundamentalmente como defensa ante lo real del goce.”
Gana, Ana Lía. “Leer el síntoma del niño: Espacio Madrileño de Psicoanálisis
con niños. Introducción a la conferencia.” Letras Lacanianas Nº 8
-Revista de Psicoanálisis de la Comunidad de Madrid ELP. Madrid, 2014, p. 5.
“Los adolescentes llegan a menudo con acontecimientos, tales como una ruptura amorosa, por ejemplo, una catástrofe escolar, una mudanza mal vivida, una crisis de angustia, más que con algo verdaderamente constituido como síntoma, histérico u obsesivo […] No me explico por qué, en la adolescencia, les es más fácil nombrar un acontecimiento que constituye para ellos un mal encuentro en cierto modo, antes que nombrar una dificultad repetitiva.”
Brousse, Marie-Hélène. “Entrevista a Marie-Hélène Brousse”.
El Psicoanálisis Nº 32
- Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, 2018.
“Este marco es el de un anudamiento particular, único, que un sujeto, en función de su historia, la de sus padres y el discurso o los diferentes discursos en los que está cogido, ha podido efectuar entre lo real, lo simbólico y lo imaginario. Este anudamiento que, en la adolescencia, es puesto a prueba por la tensión entre identificación significante y modo de gozar, se revela más o menos sólido. El analista puede contribuir a ayudar al sujeto a definirlo y servirse de él.”
Brousse, Marie-Hélène. “Entrevista a Marie-Hélène Brousse”.
El Psicoanálisis Nº 32
- Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, 2018.
“Antes de apresurarse a responder, ¿alguien ha pensado en ofrecer al niño un encuentro con alguien que sea capaz de acoger sus palabras, para captar la singularidad de su sufrimiento y malestar? [...] El valor de verdad de una palabra es relativo a lo que el inconsciente, que nos interpreta, nos hace oír en una dimensión distinta a la que se produce en los espejismos tautológicos de la conciencia. Por ello, propongo que dar voz a los niños sea una condición previa a cualquier posible respuesta a la demanda.”
Solano-Suarez, Esthela. “Antes de responder, que hable”,
FCPOL - Fundación para la Clínica Psicoanalítica
de Orientación Lacaniana, 5 de mayo 2022.
“¿Cómo acompañar la soledad de un niño autista? ¿Qué decirle si rechaza al Otro? Hay en Lacan, en el mismo texto de la “Proposición” en que hace referencia al sujeto supuesto saber, otro término que vincula con la transferencia: “encuentro”. Es un significante del que podemos hacer uso para nombrar la instalación de la transferencia en el autismo, y que conlleva no el soporte del sujeto supuesto saber sino el de un partenaire.”
Viscasillas, Gracia. “Sujeto supuesto saber versus partenaire”.
El Psicoanálisis Nº 32
- Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, 2018.
“¿De qué se trata cuando nos ocupamos de alguien, de un niño, por ejemplo? En principio, es un modo de presencia entre dos cuerpos, donde uno tiene la iniciativa en relación al otro. Esta iniciativa hace existir para aquél del que nos ocupamos un deseo enigmático: ¿qué me quiere éste que se ocupa de mí? Este enigma circula por los canales de la demanda, donde se despliega el malentendido de la palabra […] La transferencia es lo que anuda el malentendido de la palabra y el objeto del deseo.”
Roy, Daniel. “Autismo: clínica singular, transferencia singular”.
El Psicoanálisis Nº 32
- Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, 2018.
“El autista es extremadamente sensible a quien no busca la homologación y la normalización, por lo que a veces puede ceder con cierta docilidad. Se trata de una inclinación hacia quienes demuestran tener un deseo que apunta a sostener al sujeto en su diferencia, singularidad y particularidad, por lo que se muestran dóciles y disponibles a seguirlo.”
Purgato, Nicola. “Siguiendo las huellas de la transferencia en el autismo”.
El Psicoanálisis Nº 32
- Revista de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, 2018.
“La pregunta es cómo civilizar el síntoma de los niños para que pueda servir mejor a esta función de hacer lazo, como respetar el síntoma de los niños, a la vez que permitirles un espacio de invención para tratar el goce nocivo que les invade”.
Cazenave, Liliana. “En el camino del sinthome: La dirección de la cura en la psicosis de la infancia”. Golber y Stoisa, E. Psicoanálisis con niños y adolescentes. Lo que aporta la enseñanza de Lacan.
Grama Ed., Buenos Aires, 2007, p. 86.
“Vemos allí desplegarse una serie de síntomas que atraviesan la subjetividad del niño en lo que hace partenaire con su Otro, así es que podríamos decir las relaciones que se establecen entre la norma del Otro y el contenido que el Otro formula. Es allí donde puede verse que los “síntoma-partenaire” están puestos en forma en relación al lazo”.
Daumas, Alejandro. “El niño, el goce y el objeto a”.
Psicoanálisis con niños y adolescentes 2.
Políticas, prácticas y saberes sobre el niño.
Grama Ed., Buenos Aires, 2009, p. 97.
“La tarea de la analista sería situar lo real en juego en este imaginario invasor. Si los niños consumen ficciones prêt-a-porter es porque ellos mismos intentan encontrarse en los arreglos ficticios en que están inmersos”.
Daumas, Alejandro. “El niño, el goce y el objeto a”.
Psicoanálisis con niños y adolescentes 2.
Políticas, prácticas y saberes sobre el niño.
Grama Ed, Buenos Aires, 2009, p. 100.
“Se trata entonces por la experiencia de lectura, que es una cura psicoanalítica, de permitirle al niño, leer lo real de las ficciones; cómo se inscribió el niño en ese malestar de la civilización, y cómo ha escrito el niño su propio malestar, cómo hizo agujero en él y cómo él mantiene con la vida cierta relación a ese malestar. Lo único posible para el niño es leer lo real de las ficciones”.
Daumas, Alejandro. “El niño, el goce y el objeto a”.
Psicoanálisis con niños y adolescentes 2.
Políticas, prácticas y saberes sobre el niño.
Grama Ed, Buenos Aires, 2009, p. 100.
“En el caso de los adolescentes, la apuesta será intentar darle una alternativa posible a ese goce transmitido sin mediación del ideal, por la fijación del padre al cinismo de la toxicomanía.
Hacerlo pasar por el desfiladero de los significantes para permitirle librarse del efecto paradojal producido por el artefacto toxicómano, es la propuesta que hacemos”.
Buamden, Omar. “El padre tóxico”.
El adolescente contemporáneo: Problemas clínicos.
Cuadernos del IcdeBA, nº18. Grama Ed., Buenos Aires, 2016, p. 51.
“Para poder abordar, con un niño, alguna cuestión sintomática, necesitamos que él pueda sostener su propia demanda (…) extraer al sujeto que pueda estar enterrado bajo los significantes del Otro y necesitamos también que los padres apoyen su demanda o tengan la suya propia”
“La puesta en forma de la demanda: Cuando es el propio niño el que puede llegar a formular que sufre y de qué sufre, es posible acoger su malestar de la misma manera que en la práctica con adultos, para ponerlo al trabajo de producir la pregunta sobre la que se apoyará la transferencia”
“Cómo hacemos con la transferencia con el niño? (...)La transferencia es resultado de un acto que el analista produce respecto a algo que se atrapa al vuelo en los encuentros con el niño y que implica cierta toma de posición respecto al saber y al goce del sujeto”.
Serra Frediani, Marta. Conferencia:
“Lazos de Transferencia en la práctica con niños”.
Podcast del NUCEP, 3/04/2024.
“En la sesión con el sujeto-niño la presencia se vuelve fundamental (…). Una particularidad en la posición del analista es la de mantener un semblante desde el “no-saber” para que el niño pueda desplegar su propio saber (…). El niño entra en la experiencia analítica como un ser de saber y no sólo como un ser de goce”.
García Lozano, Antonia. “Resistir a la clínica del amo”,
Cuadernos de Psicoanálisis n.º 39. Madrid, 2017, p. 19.
“La relación con el saber del Otro se encuentra radicalmente modificada, de allí la ironía propia de ese tiempo lógico de la adolescencia. Es allí donde el objeto a pulsional, y el mismo ser del sujeto, entra en función lógica con respecto al agujero. Para resituar al adolescente en psicoanálisis(...), a la articulación de la lógica del significante, debe agregarse el tiempo lógico a nivel del objeto a”.
Lacadée, Philippe. Los sufrimientos modernos del adolescente.
USAM EDITA, Pasaje 865. San Martin, 2017, p. 97.
“Así el imperativo ético del analista no obedece a un principio pseudo-democrático como ‘dar la palabra a los adolescentes’, sino re-introducir la cuestión del sujeto en el núcleo del cuerpo hablante, aislando aquellos significantes que cuentan, los significantes de su infancia, no infantiles, sino los forjados en los primeros encuentros del lenguaje y del cuerpo gozante.”
Roy, Daniel. “El mal de la juventud”, Carretel núm. 14.
Psicoanálisis con niños – Revista de las Diagonales Hispanohablante y Americana Nueva Red Cereda, Adolescencias, hoy.
Bilbao, 2017, p.23.
“En esta operación de transferencia, la palabra está en los dos lados, del lado de los dos cuerpos presentes, aunque es el analista quien lleva el peso. Esta operación es además el único médium para la acción del discurso psicoanalítico, y que consiste en la movilización de un goce, es decir de un punto de real, a partir del semblante.”.
Roy, Daniel. “El mal de la juventud”, Carretel núm.14.
Psicoanálisis con niños – Revista de las Diagonales Hispanohablante y Americana Nueva Red Cereda, Adolescencias, hoy.
Bilbao, 2017, p.23.
“La demanda es, en estos casos particularmente, la de los otros que piden una rectificación, una normalización del adolescente (…) La cuestión está en otro lugar y queda oír lo que el adolescente, él, personalmente va a poner en el trabajo del análisis. El psicoanalista es el que puede hacer la apuesta del encuentro, que pueda hacerse el partenaire de un sujeto con el fin de ayudarle a elaborar su propia respuesta.”
Roy, Daniel. “El mal de la juventud”, Carretel núm. 14.
Psicoanálisis con niños – Revista de las Diagonales Hispanohablante y Americana Nueva Red Cereda, Adolescencias, hoy.
Bilbao, 2017, p.47.
“Cuando recibimos a un niño, nuestro trabajo apunta a extraer los significantes que cuentan para él. Buscamos captar la red de significantes en la que el niño está tomado. Buscamos captar esa red porque es nuestro único medio de restituirle su condición de sujeto, preservando que no quede borrado por los significantes del Otro.”
Roy, Daniel. “Judith, que ha tejido la trama del Campo Freudiano”.
Carretel núm. 15. Psicoanálisis con niños – Revista de las Diagonales Hispanohablante y Americana Nueva Red Cereda. Homenaje a Judith Miller. Niños Violentos. Bilbao, 2020, p. 32
“Cuando nos referimos al consentimiento del sujeto estamos hablando de la aceptación de que lo que causa el sufrimiento se encuentra en uno mismo y, por tanto, es solo desde ahí que se puede encontrar una solución. Por otro lado, no es en absoluto necesario que esta premisa se sepa conscientemente. Basta con que el sujeto se ponga a trabajar para que podamos ver que ese consentimiento está ya presente. Es decir, cuando el sujeto usa la consulta del psicoanalista para tratar las causas de su malestar entonces sabemos que hemos obtenido su consentimiento.”
Carbonell, Neus y Ruiz, Iván. No todo sobre el autismo.
Editorial Gredos, Madrid, 2013, p. 108.
“Para Lacan, el sujeto […] tiene, por así decir, un deseo de fundamento, un deseo de razón. Lo que cuenta, lo más precioso, no son sólo los objetos presentes en el mundo, sino la estructura. Este es el nivel en el que se orienta el niño pequeño. […] Lo que está presente ahí es, digámoslo, un deseo epistémico propiamente dicho, una elucubración de saber. La angustia de castración es también una angustia del por qué”.
Miller, Jacques-Alain. “El caso Sandy según Jacques Lacan”,
¿Con qué sueñan los niños?
El inconsciente y el deseo en su primera edad. Ned ediciones, Barcelona, 2020, pp. 55-56.
“A grandes rasgos, entre los alumnos de Lacan que se ocuparon de niños, se hizo énfasis en el discurso familiar […] el aislamiento de la categoría de lo simbólico en Lacan parecía justificar ese acento puesto en lo simbólico […] En nuestro caso, se ve bien cómo la madre permite aclarar el discurso familiar. No se trata tanto de él como de la presencia de su deseo”.
Laurent, Éric. “El objeto en el psicoanálisis con niños. Una histeria infantil”,
¿Con qué sueñan los niños?
El inconsciente y el deseo en su primera edad. Ned ediciones, Barcelona, 2020, p. 159.
“Se trata en efecto de subvertir la demanda. No es el niño quien se dirige a la institución. Más bien es dirigido a ella. Es necesario operar una inversión dialéctica – utilizo esta palabra dándole la importancia que Lacan le da en su texto Intervención sobre la transferencia - que le permita abrir un lugar en el Otro”.
Seynhaeve, Bernard. El acto y el tiempo de la entrada,
Revista L’Atelier, 1, Barcelona, 2019, p. 31.
“El análisis con niños exige saber entrar en la relación imaginaria con el niño, para convertirse en partenaire simbólico. Para ello, el analista debe orientarse en función de la posición del niño en la relación con su Otro. Deberá forzosamente agujerear ese Otro simbólico, ya sea para debilitarlo o, al contrario, para fortificarlo. Aísla el contrasentido parental, no por un problema moral o educativo cualquiera, sino porque los padres ≪responden≫ al síntoma del niño completándolo o enmascarándolo. Para el niño, los padres forman parte de su síntoma”.
Bonnaud, Hélène. El inconsciente del niño.
Ed. Gredos, Madrid, 2014, p. 158.
“El psicoanálisis […] postula […] que un sujeto es siempre responsable de su posición y de su inconsciente […] No desplaza la responsabilidad hacia el Otro parental, sino que se sirve de la implicación del Otro en el síntoma para librar al sujeto de su alienación”.
Ibid., p. 168.
"El único punto de referencia de la clínica del análisis al inicio de la cura es el significante de la transferencia (el Niño del Lobo, de Robert y Rosine Lefort, ofrece en el campo de la psicosis un bello ejemplo de metáfora transferencial: Lobo/Señora)".
Miller, Jacques-Alain, "CST", en VV.AA. Clínica bajo transferencia.
Ocho estudios de clínica lacaniana.Ed. Manantial, Buenos Aires 1985, p. 9.
“En la parte analítica se apunta hacia otra cosa: se trata de revelar el objeto pulsional subyacente que causa y alimenta dicha transferencia, más allá de la instancia simbólica del sujeto supuesto saber.
Se trata de poner en evidencia, en el seno de la relación con el analista, una dimensión pulsional causante gracias a la cual la trasferencia no es una mera repetición hacia las figuras paternas del pasado, sino también una historia contemporánea que se juega con el analista, aquí y ahora”.
Monribot, Patrick. Lo infantil en el diván. La cura del pequeño neurótico.
Editorial Universidad de Granada, Granada, 2012, p.46.
"Conozco las dificultades que puede acarrear, en el psicoanálisis de niños, el hecho de que la iniciativa provenga casi siempre de los otros –en especial, de los padres. Cuando se recibe al niño en ese marco, hay que esperar el signo de que dice que sí, de que acepta al analista. Reconocerle el estatus de analizante de pleno derecho, tal como lo proponen mis amigos Lefort, implica que debemos detectar ese consentimiento en el niño".
Miller, Jacques-Alain. Causa y Consentimiento.
Paidós, Buenos Aires, 2019, p. 43.
“… que el niño es un analizante de pleno derecho; es de aquí que hemos partido: de la unidad del psicoanálisis”.
Miller, Judith. VVAA. Porvenir del autismo.
Paidós, Buenos Aires, 2022. pp. 143-154.
“En el niño, sucede que se interviene cuando la defensa no ha cristalizado todavía. (...) oportunidad que hay que aprovechar. El sujeto sale aplastado de su encuentro con el lenguaje, sepultado bajo el significante que lo colma. Él renace (...) del llamado a un segundo significante. Ahí está entre dos reprimido, deslizándose, ek-sistant, sujeto barrado y que se barra. Si el analista consigue hacerse este segundo significante, consigue milagros con el niño”.
Miller, Jacques-Alain. Prefacio a El inconsciente del niño, de Helene Bonnaud.
Ed. Gredos, Barcelona 2018, pp. 5-6.