citas bibliográficas

Soluciones singulares y diagnóstico diferencial

“Lo que el neurótico no quiere, y lo que rechaza con encarnizamiento hasta el final del análisis, es sacrificar su castración al goce del Otro, dejándole servir para ello”.

Lacan, Jacques. “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo
en el inconsciente freudiano”. Escritos 2. Ed. Siglo XXI , 1991, p. 806.

 

“A lo que hay que atenerse es a que el goce está interdicto para quien habla como tal, o también que no puede decirse sino entre líneas para quienquiera que sea sujeto de la Ley, puesto que la Ley se funda en esa interdicción misma”.

Lacan, Jacques. “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo
en el inconsciente freudiano”. Op. cit., p. 783.

 

“…lo que es nuestro problema, a saber: ¿Qué soy Yo (Je)? Soy en el lugar desde donde se vocifera que “el universo es un defecto en la pureza del No-Ser””.

Lacan, Jacques. “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano”. Escritos 2. Ed. Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 1987. pp. 799-800.
Cf. Miller, Jacques-Alain. Escansiones en la enseñanza de Lacan,
16 de diciembre 1981.

 

“Decir que el sujeto sobre el que operamos en psicoanálisis no puede ser sino el sujeto de la ciencia puede parecer paradoja. Es allí sin embargo donde debe tomarse un deslinde a falta del cual todo se mezcla y empieza una deshonestidad que en otros sitios llaman objetiva: pero es falta de audacia y a falta de haber detectado el objeto que se raja”.

Lacan, Jacques. “La ciencia y la verdad”.
Escritos 2. Ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2008, p. 816.

 

“Los padres son interpelados como sujetos por el síntoma del niño, si bien el niño cae como soporte de este síntoma es aún el referente de las funciones parentales”.

Cazenave, Liliana. “Los padres en el marco de las entrevistas preliminares”.
El caldero de la Escuela, nº. 3: ¿Analizan a un niño?, Agosto 1992, p. 13.

“La queja que preside la entrada en análisis no tiene más sentido que un querer ser otro, una relación con un deber ser. Bajo la queja esta siempre el ideal, a partir del cual el sujeto analizante construye su relato e incluso su síntoma”.

Miller, Jacques-Alain. La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica.
Paidós, Buenos Aires, 2003, p. 19.

 

“El síntoma en sentido estricto es una emergencia, una irrupción, una formación siempre localizada, identificable, no solo por el terapeuta, sino que el sujeto la aísla como tal. Cuando se trata del síntoma analítico, al menos después del comienzo de su elaboración en el análisis, es una formación que se siente como extranjera, como un enclave”.

Miller, Jacques-Alain. La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica.
Paidós, Buenos Aires, 2003, p. 164.

 

“Pero, por el contrario, me pareció posible describir a partir de una experiencia que no es muy difundida, pero lo suficiente en la entrada en análisis: la manera en que el síntoma se precipita el enganche con el sujeto supuesto saber.” Se precipita” en los dos sentidos del término, está la prisa del síntoma y también su cristalización que marca el embrague del síntoma en el dispositivo analítico”.

Miller, Jacques-Alain. Del síntoma al fantasma. Y retorno.
Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 14.

 

“Debe hacerse de entrada, desde la entrada en análisis. No se recibe del mismo modo un sujeto que un paciente. Es evidente que, en general, el sujeto arrastra con él un paciente, es decir alguien que es un sujeto patológico, que esta alcanzado en su sensibilidad- y en este sentido en ocasiones hay urgencias también-, pero me parece que no debe descuidarse desde el comienzo el sujeto en el paciente.”

Miller, Jacques-Alain. Del síntoma al fantasma. Y retorno.
Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 218.

 

“¡A trabajar!”, allí donde el sujeto que demanda un análisis contaba con el Otro para que se ponga a hacerlo. Lo dije, eso no se hace sin resistencia. Es la verdadera resistencia, la resistencia a nivel del discurso, la del sujeto para pasar de su posición de dominio en la histeria a la del trabajador.”

Miller, Jacques-Alain. Del síntoma al fantasma. Y retorno.
Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 230.

 

“En este sentido, hay algo en el dispositivo analítico mismo que conduce hacia allí, y distingue la posición analizante como sujeto barrado. Esta posición conlleva un cierto impudor que es pariente, e incluso formalmente idéntico, al impudor histérico que consiste en mostrarse sin vergüenza como sujeto barrado. Es muy diferente a poner en exhibición al objeto a.”

Miller, Jacques-Alain. Del síntoma al fantasma. Y retorno.
Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 307.

 

“La entrevista preliminar es esencialmente una empresa de histerización. Evidentemente hay una fase diagnóstica, una evaluación para saber si el sujeto seria alguien a quien justamente se le confiaría su perro para atravesar la calle.”

Miller, Jacques-Alain. Del síntoma al fantasma. Y retorno.
Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 308.

“La transferencia negativa merecería una atención más detenida de la que podemos concederle dentro de los límites del presente trabajo. En las formas curables de psiconeurosis coexiste con la transferencia afectiva, apareciendo ambas dirigidas simultáneamente, en muchos casos, sobre la misma persona, situación para la cual ha hallado Bleuler el término de “ambivalencia”.

Freud, Sigmund. “La dinámica de la transferencia”, Obras completas.
Vol. V. Biblioteca Nueva, Madrid, 1972, pp. 1652-1653.

 

Una tal ambivalencia sentimental parece ser normal hasta cierto grado, pero a partir de él constituye una característica especial de las personas neuróticas. En la neurosis obsesiva parece ser característica de la vida instintiva una prematura” disociación de los pares de antítesis” y representar una de sus condiciones constitucionales. La ambivalencia de las directivas sentimentales nos explica mejor que nada la facultad de los neuróticos de poner sus transferencias al servicio de la resistencia. Allí donde la facultad de transferencia se ha hecho esencialmente negativa, como en los paranoides, cesa toda posibilidad de influjo y de curación.”

Freud, Sigmund. “La dinámica de la transferencia”. Obras completas.
Vol. V. Biblioteca Nueva, Madrid, 1972, pp. 1652-1653.

 

“¿No palpamos ahí en nuestra experiencia misma, y sin tener que buscar demasiado lejos, lo que está en el centro de la entrada en la psicosis? Es lo más arduo que puede proponérsele a un hombre y a lo que su ser en el mundo no lo enfrenta tan a menudo: es lo que se llama tomar la palabra (…) La clínica muestra que es justamente en ese momento, si se sabe detectar en niveles muy diversos, cuando se declara la psicosis.”

Lacan, Jacques. El Seminario, libro 3: Las Psicosis.
Paidós, Buenos Aires, 2000, p. 360.

 

“La neurosis obsesiva tiene el cuento de lo mismo, transforma en sí mismo lo que puede venir del otro, transforma cada encuentro en un simple reencuentro. El tratamiento de la neurosis obsesiva consistirá entonces en obtener un encuentro imposible de reducir a un reencuentro”.

Miller, Jacques-Alain. Introducción a la clínica lacaniana.
Conferencias en España. RBA, Barcelona, 2006, p. 197.

 

“La avaluación clínica, como ustedes saben, tiene una importancia vital cuando llegamos a pensar que el paciente puede ser un psicótico (…) Por esta razón, en la práctica lacaniana del psicoanálisis, es necesario que el analista posea un saber profundo y extenso de la estructura psicótica”.

Miller, Jacques-Alain. Introducción al método psicoanalítico.
Paidós, Buenos Aires, 1997, p. 21.

 

“Nosotros, en el campo analítico, estamos, contrariamente, del lado del sujeto. La cuestión que se plantea es si hay o no un diagnóstico del sujeto, un diagnostico constitutivo no solo en la pura objetividad sino a nivel del sujeto”.

Miller, Jacques-Alain. Introducción al método psicoanalítico.
Paidós, Buenos Aires, 1997, p. 30.

 

“Las entrevistas preliminares no son solamente una investigación para descubrir dónde está el sujeto, se trata de efectuar un cambio en la posición del sujeto, eventualmente, transformar la persona que vino en un sujeto, en alguien que se refiere a lo que dice guardando cierta distancia con relación al dicho. Es por eso que las entrevistas preliminares constituyen una rectificación subjetiva”.

Miller, Jacques-Alain. Introducción al método psicoanalítico.
Paidós, Buenos Aires, 1997, p. 62.

“[…] incluso cuando el cuadro clínico se revela sin ambigüedad, y cuando puede formularse un diagnóstico en los términos más clásicos, algo del sentido queda en suspenso”.

Miller, Jacques-Alain. “Enseñanzas de la presentación de enfermos”,
Matemas I, Ed. Manantial, Buenos Aires, 1986, p. 156.

 

“[…] nuestro trabajo de investigación se apoya en la variedad de los casos, más para estar atentos a la manera singular en que cada uno trata el impasse de su goce de manera inédita”.

Miller, Jacques-Alain. La Psicosis Ordinaria: la convención de Antibes,
Ed. Paidós, Buenos Aires, 2003, pp. 50 y 51.

 

“La histérica, por su propio modo de ser, da lo mejor de ella en el análisis, es decir, no colabora”.

Miller, Jacques-Alain. “La solución del análisis”, Introducción a
la clínica lacaniana, RBA Libros, Barcelona, 2006, p. 82.

 

“El saber del analista tiene que ver con el goce, saber que la razón de cada uno, la única razón de ser real, es el goce”.

Íbid., p. 83.

 

“En cada Significante Uno, hay algo del Uno uniano. La clínica del sinthome, del Uno, del Singular, es causa y producto del tiempo”

Horne, Bernardino. “El instante”. XI ENAPOL

 

“El acontecimiento freudiano implica dar lugar a la singularidad de la histeria que venía a hacer síntoma en el cuerpo mismo de la neurofisiología. La objeción singular debe tener siempre un lugar en el psicoanálisis”

Sinatra, Ernesto. “La iniciación analítica”, Las entrevistas preliminares y
la entrada en análisis. Grama ediciones, Buenos Aires, 2017, p. 98.

 

“La vía del objeto a conduce al tope que veda el acceso a lo más propio porque conduce a un falso ser. [...], ¿es la razón poética un decir del ser?; un decir que ya no es exclusivamente significante, discurso, sino «lo que hace nudo». Es un decir que muestra [...] la singularidad del propio nudo. Un decir que haga del indecible una decisión, un uso lógico del sinthome, haciendo de él arte y oficio, artificio que alcance su real «más allá del límite de la angustia»

Blanco, Paloma. “Lacan en nudo. Sobre el Seminario 23. El sinthome

 

“Para estar a la altura de la subjetividad actual, renunciando a las respuestas rápidas de los diagnósticos anticipados asociados al mercado farmacológico, necesitamos pensar en una clínica del diagnóstico que sea verdaderamente diferencial, que considere el uno a uno, permitiendo una apertura al inconsciente e incluya el goce, contrario a una segregación clínica”.

Conversaciones EBP. XI ENAPOL

 

“El ordenamiento de nuestra práctica a partir de la última enseñanza de Lacan ya no se sujeta a la falta en ser sino a la dimensión del agujero y lo que allí se inscribe como suplencia, contando o no con la extracción y localización de goce en el circuito falo-castración-objeto a. Así, se abren en el campo del goce variaciones, tonalidades, a las que el diagnóstico se aproxima como juicio clínico que se apoya en la lectura del detalle o signo discreto y también de los efectos que la intervención del analista verifica en el encuentro de los cuerpos”.

Conversaciones EOL. XI ENAPOL

 

“El sinthome es lo singular en cada individuo” y “El inconsciente no es, en efecto, lo que hay de singular en cada individuo”. Agregaría: para el inconsciente, el Otro; para el sinthome, el Uno.

Tudanca, Luis.Abonados y desabonados”, XI ENAPOL

 

“[…] si durante años se ha tenido razones para dudar de la neurosis del sujeto, podemos apostar que es más bien un psicótico ordinario”.

Miller, J.-A. “Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria”,
Freudiana 58, 2010, p. 11.

“Nada se asemeja tanto a una sintomatología neurótica como una sintomatología prepsicótica. Una vez hecho el diagnóstico, se nos dice entonces que ahí el inconsciente está desplegado afuera, que todo lo que es id pasó al mundo externo, y que las significaciones en juego son tan claras que justamente no podemos intervenir analíticamente. Esta es la posición clásica, la cual guarda su valor”.

Lacan Jacques. El Seminario, Libro 3, Las psicosis,
Buenos Aires, Paidós, 1986, p. 273.

“Hay sujeto cada vez que el individuo se aparta de la especie [...] de lo universal. Es algo que hay que recordar en la clínica cuando utilizamos nuestras categorías y clases, no para descartarlas, sino para poder manejarlas sabiendo de su carácter pragmático, artificial. Se trata de no aplastar al sujeto con las clases que utilizamos”.

Miller, Jacques-Alain. “El ruiseñor de Lacan”,
Del Edipo a la sexuación, Buenos Aires, Paidós, 2008, p. 255.