Para el analista, las entrevistas preliminares representan una oportunidad esencial: le permiten estimar las condiciones de posibilidad de un sujeto que se encomienda a un análisis. Lo que tratamos de verificar a partir de estas “entrevistas” 1 es, ante todo, que el paciente tenga un deseo de analizarse.
Miller lo explica citando a Lacan: “no aliento a nadie a ello, a nadie cuyo deseo no esté decidido”. En primera instancia, “para que ustedes estén en análisis, es necesario que otra persona diga que sí. Esto tiene que estar presente en el nivel de la entrada en la experiencia analítica” 2.
La transferencia, el buen encuentro
En el dispositivo, el analista singulariza la escucha: le dice al analizante “lo escucho”, así, en singular. Si no hay un “lo escucho”, asegura Miller, no hay un psicoanálisis. Esa escucha se centra en las contingencias del encuentro con el goce que ha tenido cada sujeto, aquello que no puede ser puesto en común, lo que no se comparte.
Las entrevistas son esa instancia previa a la entrada y definida por la demanda que se nos dirige en tanto inconsciente. Sin embargo, y con regular frecuencia, también nos encontramos con sujetos que no nos dirigen esta demanda, debido a los cambios que hoy experimenta el modo en que se inician los análisis.
La transferencia es una relación que incluye un “lo escucho”, como afirma Miller, e implica el camino que conducirá de lo contingente a lo imposible. Ese trayecto irá desde el establecimiento de la transferencia, en el buen encuentro, hasta lo imposible del encuentro siempre “fallido” 3. Entonces, los análisis se inician con el establecimiento de la transferencia: es a partir de allí cuando el inconsciente se abre y el analista asiste al analizante en su lectura. Por ello, el inicio se centra en la captura de significantes amos. En otras ocasiones, en cambio, nos encontramos con sujetos desabonados.
Abonados y desabonados
Los análisis comienzan al poner en juego el significante de la transferencia. Ese es el significante a partir del cual el sujeto se pregunta: ¿Qué quiere decir? Es un significante destacado, singular.
De la mano de la transferencia al analista, el sujeto accede a su inconsciente. El desafío analítico consiste, precisamente, en atraparlo. Allí hay significantes que son semánticos: hay formaciones del inconsciente, hay articulación, hay efectos de significación. Y Lacan buscó hacer de ese lazo transferencial un algoritmo, una regla del discurso.
Los desabonados son aquellos sujetos que no se suscriben al inconsciente. Aun cuando el analista aísle un S1, eso no los mueve ni a traer un sueño ni a aportar alguna otra formación del inconsciente. En ocasiones se trata de que, en efecto, no se muestran permeables al equívoco inconsciente. Y ello conduce a resultados no favorables -aun cuando esto no signifique que el sujeto no sea analizable-, debido a que en los desabonados no se introduce el artificio del inconsciente para tratar el goce.
Al escuchar a los desabonados, estamos advertidos de que no se los puede inscribir como sujetos del inconsciente, ya que están al margen de los efectos de significación. Joyce ha ilustrado el Sinthome como función de goce, y Lacan lo aborda como un desabonado del inconsciente.
El comienzo de la experiencia es ese tiempo propicio en el que los analistas nos preguntamos si es un sujeto abonado al inconsciente o si no lo es, si es una estructura resistente qué fue lo que ha permitido que permanecieran anudados los registros de lo imaginario, lo simbólico y lo real hasta el momento...
El síntoma se pone en forma
Un análisis se inicia con el modo de la formalización: se da allí una transformación radical, en la que se pasa de la ausencia “de forma a una forma” 4. Lo amorfo se dibuja en cada sesión, va asumiendo perspectivas, se configura y distribuye en elementos de discurso: “invitar a hablar hace que su amorfo mental adopte la estructura de lenguaje”. El dibujo que emerge entonces está condicionado, al menos en parte, por la dirección, por el destinatario.
En Respuestas de lo real, cuando refiere a la entrada en análisis, Miller sostiene algo similar : lo postula como el pasaje de la indeterminación a la determinación, un tránsito en el que la identificación se manifiesta como “determinación” 5. Es la oportunidad de una puesta en forma significante: el sujeto llega con sus dificultades legítimas, aquellas que se pueden tener en la existencia, y el analista transforma esos datos en “problema” 6. Y comienza el desafío de resolver el problema a través de la transferencia.
En …O pire, Lacan se pregunta “qué es un análisis, un psicoanálisis es la producción de una neurosis” 7, y el analista, por su posición, reproduce la neurosis. A partir de ello oponemos pues que, en el campo de los desabonados del inconsciente, un psicoanálisis es algo diferente a una reproducción. Porque allí no hay un inconsciente por venir, ni una neurosis artificial por reproducir.
Las entrevistas preliminares conforman, entonces, una oportunidad destinada a calcular cómo nos posicionamos frente a sujetos cada vez más reticentes al inconsciente. Deberemos, entonces, orientarnos más por el “Sinthome” 8 que por el inconsciente. El sinthome, en tanto singular, se opondría a ese inconsciente que no es, en efecto, lo que hay de singular. Al abordar las presentaciones actuales, el analista tendrá que tomar una posición. Y en esa definición de un posicionamiento habrá ciertas jugadas que podrá llevar adelante, y otras que le estarán vedadas.
La tarea del analista radica en escuchar en singular y localizar aquel S1 que se impuso a nivel sintomático. Y la “salida de un psicoanálisis será reconciliarse -lo mejor que se pueda- con la singularidad, que es el terreno de todo ser hablante”9.
Angélica Marchesini es miembro de la ELP y la AMP.
Notas:
- Miller, Jacques-Alain. Respuestas de lo real. Paidós, Bs. As., 2024, p. 61. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Causa y consentimiento. Paidós, Bs. As., 2019, p. 39. ↑
- Miller, Jacques-Alain. 1,2,3,4. Paidós, Bs. As., 2021, p. 75. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Sutilezas analíticas. Paidós, Bs. As., 2011, p. 111. ↑
- Ibid., pp. 94 y 103. ↑
- Miller, Jacques-Alain. Los usos del lapso. Paidós, Bs. As., 2010, p. 285. ↑
- Lacan, Jacques. El Seminario, Libro XIX,…o peor. Paidós, Bs. As., 2012, p. 149. ↑
- Miller, Jacques-Alain. El ultimísimo Lacan. Paidós, Bs. As., 2012, pp. 133-4. ↑
- Miller, Jacques-Alain. El porvenir del Mycoplasma Laboratorium, Caldero de la Escuela, Nueva Serie nº 6. 2007. ↑